La ONG Pather Nostrum conmemora con orgullo el segundo aniversario de su programa piloto de residencia para adultos con discapacidad cognitiva y complejidad severa, un proyecto pionero a nivel nacional financiado por el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS). Esta iniciativa, única en su tipo a nivel país, se ha consolidado como un modelo de cuidado y promoción de la autonomía para personas que, además de su condición, no cuentan con una red de apoyo familiar o sus derechos han sido vulnerados.

Actualmente, la residencia cobija a una decena de personas, ofreciéndoles un hogar estable y un entorno terapéutico diseñado para mejorar su calidad de vida, simulando un ambiente familiar. Los resultados observados hasta la fecha son altamente positivos, demostrando no solo una mejoría significativa en el bienestar físico y emocional de los residentes, sino también un avance sustancial en el desarrollo de herramientas para una futura y mejor vinculación sociolaboral.

El proyecto ha sido reconocido en más de una ocasión por la Dirección Regional de SENADIS en la Región Metropolitana, destacando su enfoque innovador y su impacto social tangible.

Un Enfoque Integral y Profesional

La labor de la residencia va más allá de la provisión de atenciones primarias como alimentación, cuidado y aseo. Está liderada por un equipo multidisciplinario de profesionales compuesto por Terapeutas Ocupacionales, Trabajadores Sociales, Psicólogos, Kinesiólogos y Técnicos en Enfermería de Nivel Superior (TENS). Este equipo trabaja de forma coordinada para crear planes de intervención individualizados que fomentan la autonomía, las habilidades sociales y la rehabilitación funcional de cada residente.

Formación Continua para la Inclusión Sociolaboral

Como parte integral del proceso de habilitación, los residentes complementan su formación participando en otros programas de la ONG Pather Nostrum. En el Centro Ocupacional Santa Genoveva, se involucran en diversas actividades y talleres que potencian sus capacidades y los preparan para la inclusión social.

Además, muchos de ellos asisten al Centro protegido para la preparación del trabajo, un espacio donde aprenden oficios prácticos y concretos, como panadería y repostería. Esta formación no solo desarrolla habilidades manuales y cognitivas, sino que también fomenta la disciplina, el trabajo en equipo y la autoestima, allanando el camino para una posible integración en entornos laborales protegidos o apoyados en el futuro.

Un Modelo con Futuro

A dos años de su inicio, este proyecto piloto ha demostrado ser una solución vital y efectiva. No solo ha logrado restaurar la dignidad y mejorar la calidad de vida de sus residentes, sino que también ha sentado un precedente crucial para la creación de políticas públicas más robustas en materia de discapacidad y dependencia severa. La ONG Pather Nostrum y SENADIS reafirman su compromiso con esta iniciativa, que se consolida como un faro de esperanza y un modelo a replicar en el país.